Hola,

Había una vez, en pleno invierno, una reina que se dedicaba a la costura sentada cerca de una ventana con marco de ébano negro. Los copos de nieve caían del cielo como plumones. Mirando nevar se pinchó un dedo con su aguja y tres gotas de sangre cayeron en la nieve. Como el efecto que hacía el rojo sobre la blanca nieve era tan bello, la reina se dijo: "¡Ojalá tuviera una niña tan blanca como la nieve, tan roja como la sangre y tan negra como la madera de ébano!" (Los hermanos Grimm, Blancanieves)

Recuerdo que hace ya algunos años, bien entrada una noche de verano, estaba yo totalmente desvelada en un sofá del salón de casa leyendo un libro que no me estaba gustando nada de nada, con la tele puesta. Me estaba planteando apagar la televisión, dejar el libro e irme a mi dormitorio a escuchar algo de música, cuando vi que empezaba una película con un reparto conocido: Sam Neill y Sigourney Weaver, nada menos. El título, Snow White (la verdadera historia de Blancanieves), no sonaba demasiado sugerente, pero vi su título original (Snow White: a tale of terror) y decidí quedarme, para averiguar si el cuento de Blancanieves podría llegar a ser terrorífico.

El comienzo prometía bastante: en plena época de las cruzadas, un noble de algún país centroeuropeo, Lord Friedrich Hoffman, y su bella esposa Lilliana, en avanzadísimo estado de gestación, se dirigen a su castillo en un carruaje entre los árboles de un bosque nevado. El temporal y el estado del camino hacen que el carruaje caiga por un terraplén, hiriendo mortalmente a Lady Lilliana justo cuando ésta empezaba a experimentar los primeros malestares del parto. Lord Friedrich se ve obligado a abrir con una daga el vientre de su esposa recién fallecida para traer al bebé al mundo, una preciosa niña a la que llamará Lilliana como su madre, aunque todos la conocerán como Lily (tranquilos, esto no se ve en la peli, sólo la sangre manchando la nieve mientras se oye llorar a un bebé).

Lily crecerá mimada a partes iguales por su niñera y por su padre, y ya a los 7 años de edad empezará a ser la sombra de la bella jovencita en la que parece condenada a convertirse: el vivo retrato de su madre. Lord Friedrich, viendo crecer salvaje y malcriada a su hija, y abrumado aún por la pérdida de su esposa, decide que no puede permitirse vivir con la pena ni tampoco puede tolerar que su hija crezca sin una figura materna; por tanto, decidirá contraer matrimonio con Lady Claudia, una bellísima mujer que, además, podrá darle un hijo varón, heredero del castillo.

Lady Claudia llegará al castillo junto con su hermano mudo, Gustav, con una impresionante dote en la que destaca un carísimo espejo con puertas talladas en madera que fue de su madre (y que parece estar sometido a algún tipo de hechizo; además se hace patente durante la película que tanto Lady Claudia como Gustav están fuertemente familiarizados con la brujería). Lady Claudia llega también cargada de regalos y atenciones para la pequeña Lily, a la que parece querer cuidar como a una hija propia aun a pesar de ser su hijastra. Sin embargo, Lily sólo ve en ella a una madrastra que quiere arrebatarle la atención de su padre y sustituir a una madre a la que no llegó a conocer, por lo que jamás permitirá que Lady Claudia se acerque a ella, por muy bien que ésta la trate. De hecho, incluso preferirá llevarse mejor con su tío Gustav, a pesar de que éste no puede hablar. Todo esto se prolongará en el tiempo ante la pasividad de Lord Friedrich, que no se inmiscuirá en la creciente frialdad de la relación entre su nueva esposa y su hija, que se verá aún más perjudicada por los constantes desplantes y desobediencias de Lily durante su crecimiento.

Lady Claudia parece anhelar dos cosas más que nada en este mundo: por un lado, es consciente de su extraordinaria belleza, y desea ser la mujer más bella del lugar. Por otro lado, quiere fervientemente tener hijos, pero a pesar de la evidente atracción mutua entre su esposo y ella, le cuesta quedar encinta. Sólo lo hará cuando Lily ya se ha convertido en una bella jovencita; cuando su embarazo ya está muy avanzado, decide dar un baile en honor a su futuro hijo, deseando además ser el centro de la atención de la corte. Sin embargo, Lily aparecerá en el baile con un vestido de su madre fallecida en lugar de con el vestido que Lady Claudia escogió para ella, atrayendo la mirada de todos y haciendo que toda la corte, incluido Lord Friedrich, se olviden completamente de ella. Sintiéndose terriblemente humillada y furiosa, los nervios y su dificultad para concebir la traicionan, y se alterará tantísimo que sufrirá un parto prematuro, dando a luz a un varón muerto y quedando estéril por la dificultad del alumbramiento.

Es entonces cuando la mente de Lady Claudia empieza a tambalearse. Mirándose en el espejo regalo de su madre, verá que sus dos anhelos en esta vida se le escapan: ya no es tan bella como antaño (de hecho empieza a ser consciente de que mientras su belleza decae, la de su hijastra aumenta; ¡ya no es la más bella de la región!), y ya nunca podrá tener hijos. Y su mente enferma empieza a culpar a Lily por la desgracia que ha caído sobre ella. Enloquecida, pedirá a su hermano Gustav que lleve a Lily al bosque y la mate, trayéndole su corazón como prueba. Sin embargo, un tropezón de Lily hará que ésta caiga por una ladera, salvando su vida, pero yendo a parar a un bosque enorme donde hay minas en las que los presos condenados por una nobleza a la que odian (nobleza a la que Lily pertenece) se ven forzados a trabajar...

Teóricamente esta película sigue el cuento de los hermanos Grimm con mayor fidelidad que la película de Disney, y aunque he leído el cuento y estoy de acuerdo en que algunos puntos son mejores, el cuento de los hermanos Grimm no es tan tétrico y gótico como es esta película. Eso sí, la película tiene una fotografía impresionante, y Sigourney Weaver está especialmente magnífica en su papel de madrastra bruja enloquecida. Y conste que esta bruja no es tan descafeinada como la de la novela ni la de Disney; esta bruja sabe de verdad lo que es la magia negra, hasta el punto de que dos de los enanitos (que no son enanitos, salvo uno, sino presos torturados y llenos de cicatrices por sus antiguas torturas; ni tampoco son tan amables, de hecho algunos de ellos llegarán a proponer violar y vender a Lily en cuanto la ven), como decía, [OJO: SPOILER]dos de los mineros morirán por los daños colaterales de los intentos mágicos y homicidas de Lady Claudia [FIN DEL SPOILER]. Tiene algunas escenas memorables, esta película; a alguno le sonará el famoso ataúd de cristal del cuento (esto no es spoiler, todo el que haya leído el cuento sabe de qué hablo)... bueno, pues una de mis escenas favoritas tiene que ver con esto. Otra es la escena en la que Gustav lleva el falso corazón de Lily a su hermana, realmente impresionante.

Os recomendaría que la vierais si podéis. Yo la he conseguido bajar del eMule después de mucho buscar en vano en videoclubs y en colecciones de películas de amigos; pero sólo la he encontrado en inglés y sin subtitular. Eso sí, se entiende a la perfección... los actores se esforzaron por vocalizar.

Un besote